Las motos cada día cuentan con mayores avances tecnológicos, cosa que nos agrada y mucho. Sin embargo, esto ha provocado que elementos antes olvidados por la mayoría de motociclistas tomen un mayor protagonismo, es así como actualmente la batería se ha posicionado como un componente sumamente importante. Por tal motivo, es fundamental que la mantengamos en su óptimo estado de funcionamiento.

Antes de entrar de lleno al tema, el motociclista debe conocer que la batería pierde el 0.24 % de su carga por cada día que no usa su moto y que para recuperar la energía utilizada al momento de arrancar se necesita recorrer por lo menos 10 km. Asimismo, es importante recordar que si solemos conducir trayectos cortos con nuestra máquina es posible que este elemento se nos descargue.

Para conservar las baterías que requieren de mantenimiento, el electrolito (en cada uno de sus compartimientos) debe estar 1 cm por encima de las placas, si no es así los motociclistas deben rellenarlo con agua destilada, no con agua del caño. Si por el contrario este elemento es del tipo “libre mantenimiento” no debemos abrirlo, lo único que debe preocuparnos es el buen estado de los bornes y evitar cargarla de forma rápida.

Si en el momento de arrancar la moto notamos que la batería no responder como debe hay que recargarla, sin importar de que clase sea. En ambos casos y como mencionamos líneas arribas, se debe evitar realizar una carga rápida y con intensidades mayores al 10 % de la capacidad de dicho componente. Por ello, es importante que el motociclista realice la recarga con el asesoramiento de un personal técnico calificado.

Ahora bien, si notamos que entre los bornes de la batería y el terminal se forma sedimento el motociclista debe limpiarlo con agua y untarle vaselina para evitar que vuelva aparecer. Si vamos a prescindir de la moto por un tiempo es recomendable desmontar este elemento y realizarle cargar periódicas (cada mes) para evitar que se descargue por completo.